Del griego homeos, que significa semejante, y stasis, que equivale a situación. Se trata de un concepto tomado por la cibernética de la fisiología animal, en donde se ha venido utilizando para denotar el hecho de que todos los organismos vivos tratan de mantener estables sus constantes vitales; esto es, necesitan mantener una cierta estabilidad o equilibrio interno.

Cuando alguna de sus partes o dimensiones rebasa un margen de fluctuación tolerable, algún mecanismo se pone en marcha con mayor o menor rapidez para restaurar la normalidad o equilibrio. Es precisamente a ese proceso continuo de perturbación y restauración de las condiciones de vida a lo que en biología se denomina homeóstasis.

El universo en su estado actual es caótico, todo tiende al desorden. De esta forma se necesita menos energía para el mantenimiento de las estructuras. Sin embargo, los organismos vivos que habitan en él y que no supondrían lo que un átomo en el conjunto de la Tierra, tienden al orden. A medida que son más complejos, sus estructuras son más ordenadas. Todo ello a expensas de disipar gran cantidad de energía. Más energía se consume cuanto mayor es el eslabón que ocupa en la escala biológica. Este, ir en contra de la segunda ley de la termodinámica (todos los procesos se realizan de forma que aumente la entropía), tendría que tener un sentido teleológico: asegurar la supervivencia para garantizar la perpetuidad de la especie.