Aunque el poder del sonido se conoce desde hace miles de años, hasta hoy pocos han estado dispuestos a hablar de ello.

Los Cuencos Tibetanos o Cuencos Cantores son instrumentos de metal oriundos de la Región de los Himalayas. Sus orígenes se remontan a la cultura pre-budista Chamánica Bön Po, y sus secretos son un misterio que los monjes tibetanos guardaron durante mucho tiempo.

Estos instrumentos sagrados se diseminaron por todo Oriente y no fueron conocidos en Occidente hasta mediados del siglo XX.

En la cultura tibetana existe un profundo respeto por el sonido como fuente de esclarecimiento y fuerza espiritual; de hecho, los tibetanos consideran el uso de la voz como un elemento esencial de la naturaleza humana, el vínculo entre el mundo material y el espiritual.

Los Cuencos Tibetanos se utilizaban tradicionalmente para la meditación y la sanación. En los Monasterios del Tibet, el uso del cuenco era una práctica habitual: su sonido les ayudaba a mantener la salud a nivel físico y a conservar el equilibrio en el cuerpo físico y los cuerpos sutiles.

Si bien la tradición del budismo tibetano posee un enorme conocimiento del poder del sonido y los cuencos, distintas culturas se han relacionado con ellos, pues el poder de su sonido trasciende los sistemas.